CUANDO DIOS APRIETA, PORTER.

4 Mar

Querido diario:

Bien es sabido que cada uno tiene sus propios antídotos caseros con los que sobrellevar sus depresiones. Yo, como alma sensible que soy, necesito sentir a mi alrededor el suave zumbido de notas musicales que acompasan mi desazón y me descubren, a golpe de rítmica belleza, que no todo está perdido en este mundo, temundo, temundo, temundo, temundo, temundo… maldición, esto es lo que tiene escuchar mis viejos vinilos de los Indios Tabajaras en el tocadiscos que robamos de la casa de empeños donde descansan ahora los bienes materiales con los que fuimos tan felices otrora.

Abatido, doy un paseo arrastrando las pantunflas por los pasillos de la casa que mañana embargará el banco y llego a la habitación donde el capitán hace horas que juega a mirar fijamente la pared tratando de identificar caras de escritores de la generación del 98 en las salpicaduras del gotelé.

Hace días hablamos acerca de la necesidad de buscarnos un empleo remunerado y aunque al principio me mostré completamente en contra, mi poco orgullo propio y el hambre de 4 días que arrastro me han hecho recapacitar y llego dispuesto a decirle que acepte el trabajo que le propusieron en una fábrica de pegatinas de señales de tráfico de 110 kilómetros hora, que se ve que tiene ahora mucho futuro.

Sin embargo, no había dicho aún esta boca es mía (nosotros nos saludamos así) cuando la canción “La chica ye-ye” que tengo como melodía en mi móvil me indica que alguien requiere mi presencia desde el otro lado del auricular. Con mi garbo y mi movimiento de caderas (quien tuvo retuvo) llego hasta él (oh paradoja, me muevo yo para ir hacia él, ergo.. ¿el móvil soy yo y el teléfono es Vicente? Piénsalo tú, que yo ahora no puedo, que me están llamando) y contesto.

Fundido  a pensamiento del capitán.

… no solo entra sin llamar cuando ya casi tenía definidísimo el rostro de Azorín en sus años mozos sino que además me deja con el saludo en la boca y se va contoneándose al compás de esa canción anglosajona que tantas tardes de gloria ha dado a nuestras madres y, por ende, a nuestros padres o a señores que pasaron antes que ellos por la maternal piedra.  No sé con quién habla, pero parece que son buenas noticias. Me alegro, últimamente anda más frustrado que el profesor de peluquería del peluquero de Pitingo. Míralo, míralo cómo viene trotandito. Y vuelve a entrar sin llamar. Y nada, se pone a contarme algo sin tener en cuenta que si yo estoy pensando esto, no puedo estar escuchando lo que dice. Y no calla, tú. Si no les importa, voy a dejar de pensar, a ver si me entero de algo que esto es lo típico que luego dice que sí me lo ha dicho pero yo estaba ¡¡plop!!

–       Así que prepárate, ¡que mañana nos vamos a París!

–       ¡Bien! A París… ¿Me lo puedes contar otra vez, que tienes mucha gracia?

Fundido a pensamiento del capitán:

…ya estoy aquí otra vez. ¿Sabéis de qué iba la cosa? Resulta que quien llamó era “el enfant terrible de la moda el provocador amigo de la modelo Bimba Bosé que ha hecho de la androginia un sello característico de su personalidad” (David Delfín, vamos) y se ve que hay una vacante en Dior por nosequé que ha hecho el gilipuertas que iba vestido de pirata que había antes y que nos ofrecen el puesto a nosotros para emular a Vittorio&Lucchino y a Dolce&Gabanna, pero sin mariconadas, eso ya se lo hemos dejado bien clarito. Y nos han dicho que bueno, que mañana tenemos una entrevista. Lo que pasa es que nos lo dijeron ayer y esto yo lo estoy pensando hoy mientras estamos en la sala de espera del despachote de Cristian Dior y ahora sale una señora y nos dice que pasemos ay qué nervios, míralo qué majo es este señor y mecachis ya se han puesto a hablar y yo aquí pensando. Huy, me miran, algo pasa conmigo, le dejo, ustedes comprenderán ¡¡¡plop!!!

–       ¿Me podría repetir la pregunta?

–       Le preguntaba si no serán ustedes antisemitas.

–       ¿Antisemitas nosotros? ¡Si somos más semitas que el sema! Nos encantan los semitas. Si vemos uno por la calle, le dejamos pasar. Y tenemos cachorritos de semitas en casa y jugamos con ellos, les acariciamos la cabeza… si los educas bien, los semitas pueden ser el mejor amigo del hombre. Y de la mujer, no se piense que somos machistas. Somos prosemitas y a favor de las semitas hembras también.

–       ¿Qué opinan de Hitler?

–       Lo contrario que Nacho Vigalondo, para que se haga una idea.

–       Bien. No me gustaría volver a tener un disgusto por sus opiniones en una terraza de un bar.

–       ¡Qué va! Si nosotros nos sentamos siempre dentro. A saber con quién te encuentras ahí fuera. Hay hasta judíos, no le digo más.

–       Del tema de alta costura, ¿qué?

–       Bien, con un taburete, listos.

–       ¿Y de decir imbecilidades, cómo andan?

–       Nuestra próxima colección es una clara apuesta por la mujer de hoy, ensalzando sus virtudes y llevándola a un universo onírico donde lo real y lo irreal se fusionan dando lugar a un simbolismo salvaje que se ve reflejado en las telas, en las texturas y en la explosión de colores que adornan esta pequeña revolución que hoy se ve en las pasarelas pero que mañana estará en las calles de medio mundo.

–       Mañana empiezan.

Y así , querido diario, es como nació Cento&Kellino, la pareja de diseñadores que está dando mucho que hablar con sus vanguardistas propuestas y su particular visión de la moda femenina, donde han triunfado propuestas como las faldas con rodilleras para pedir subvenciones, los escotes te lo juro por mis muertos, los sombreros de mariachi para poner la compra o las bragas de cuello alto para días de fresquito.

Debo dejarte pues hasta otro día, ya que quiero que la inspiración me pille trabajando en mi próxima colección, para la que he pensado que podría estar bien que fuese presentada por Martina Klein, valga lo que valga. Todo esfuerzo es poco para que deje de trabajar en el programa de los chistes.

Hasta mañana.

P.D. Ji ji, no soy una postdata. Soy el pensamiento del capitán, que me he colado aquí para decirles en exclusiva que el año que viene se va a llevar el malva. El malva semita, claro. De nada, da nada.

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4 comentarios to “CUANDO DIOS APRIETA, PORTER.”

  1. M 4 marzo 2011 a 2:03 pm #

    Vuestra propia web os traiciona y os cuela publicidad de Venca… ay! Cento&Kellino tened cuidado! la competencia es dura!

    Amancio, no tienes nada que hacer contra estos nuevos gurús de la moda!

    • Vicente 7 marzo 2011 a 9:52 am #

      Cento&Kellino no se hace responsable de los anuncios que coloca google en nuestras entradas. Eso sí, nos estamos forrando cuales libros de principio de curso con los ingentes beneficios generados!
      De hecho, esto no lo estamos escribiendo nosotros, sino Ana Rosa Quintana, a la que hemos contratada como negra.

  2. mewell 12 marzo 2011 a 9:17 am #

    qué gran marca! Sé de buena tinta que el Dr. Awde viste de Cento&Kellino. Y no se pone cualquier cosa.

    Yo por el contrario no sé qué ponerme porque aún no sé cómom es el malva! Los semitas no serán malvas, no?

    • Vicente 13 marzo 2011 a 6:03 pm #

      Los semitas que han pasado a mejor vida, sí.

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